Cuidado del sofá de cuero y las patas de metal
Cuidado general
- No sentarse en los brazos o en el respaldo del sofá.
- Mueva siempre el sofá levantándolo por la base, no lo arrastre.
- Evite la exposición prolongada a la luz solar directa y mantenga el sofá alejado de cualquier fuente de calor para evitar la decoloración.
- Con un cepillo, aspire el sofá regularmente para eliminar las partículas de polvo.
- Seque inmediatamente los derrames con un paño blanco limpio y suavemente. No frote.
- Se recomienda una limpieza profesional para las manchas difíciles.
- Evite sentarse en el sofá con ropa que pueda transferir el color.
- Para los cojines extraíbles, gírelos, rótelos y mulléndolos regularmente para prolongar su vida útil y mantenerlos mullidos.
- Para los cojines no extraíbles, para alisar los pliegues y arrugas que se forman en los cojines tras un uso prolongado, alise la superficie con las manos y meta el exceso de tapicería por los lados de los cojines.
- Utilice un acondicionador para cuero para mantenerlo suave y flexible, déjelo secar antes de sentarse.
- Evite colocar objetos punzantes sobre el sofá, como llaves o tijeras.
- Con el tiempo, se desarrollará una pátina o ligero brillo en la superficie del sofá, lo que forma parte del desgaste normal del cuero y le añade carácter al sofá.
Cuidado de las patas metálicas
- Mantener las patas siempre secas.
- Limpie el polvo o la suciedad con un paño suave y limpio.
- No aplique productos químicos agresivos que puedan erosionar el acabado.
- Utilice pulimento para metal para mantener el brillo del metal. (No aplicable a patas metálicas con recubrimiento en polvo)